¿Revisas tu hipoteca en septiembre? Te libras de la subida de la cuota un año más

Publicado el 4 de Octubre de 2018

Todos aquellos que tengan que revisar su hipoteca con el cierre del euríbor del mes que acabamos de despedir se libran, durante otro año más, de una subida en sus hipotecas

Septiembre de 2018: el euríbor, indicador que sirve de referencia para casi el 80% de las hipotecas en España, se despide en el -0,166%. Septiembre de 2017: el índice cierra en el -0,168%. Resultado, el indicador apenas sufre modificaciones respecto al cierre de hace un año, por lo que todos aquellos que tengan que revisar su hipoteca con el cierre del euríbor del mes que acabamos de despedir se libran, durante otro año más, de una subida en la cuota de sus hipotecas.

Doce meses por delante para aprovechar los mínimos del indicador, que lleva desde el pasado mes de mayo recuperando posiciones a la espera de que el Banco Central Europeo (BCE) retome la subida de los tipos de interés, previsiblemente, durante la primavera de 2019.

Al igual que sucedió a principios de año, durante el mes de septiembre, el indicador ha permanecido completamente estancado, lo que ha librado a miles de hipotecados de un encarecimiento de sus hipotecas, evitando la que habría sido la primera subida desde hace cuatro años.

Hasta ahora, los mínimos del euríbor se han traducido en importantes rebajas en las cuotas de las hipotecas. De hecho, estas no suben desde hace cuatro años, una situación que está a punto de cambiar, tal y como muestra el gráfico superior.

Si las previsiones de Bankinter se cumplen, en la recta final del año, el euríbor se situará por encima de los niveles de hace un año. La buena noticia para aquellos que tengan que revisar su hipoteca durante los próximos meses es que el incremento en la cuota será prácticamente inapreciable, de apenas uno o dos euros al mes; en algunos casos, de apenas unos céntimos.

La evolución del euríbor en los últimos meses hacía presagiar que en septiembre volverían a subir las cuotas hipotecarias. Sin embargo, el indicador ha permanecido prácticamente inmóvil durante el último mes.

Desde julio de 2014, todos los hipotecados —excepto aquellos que tenían una cláusula suelo o quienes contrataron a tipo fijo— se han beneficiado de la bajada del indicador. Para que nos hagamos una idea, para una hipoteca de 180.000 euros a 20 años y con un tipo medio de euríbor +2,5%, el ahorro durante estos últimos cuatro años rondaría los 3.000 euros.

A favor de los hipotecados ha jugado, sin duda, un papel clave el Banco Central Europeo (BCE), y especialmente su presidente, Margio Draghi, quien se estrenó en el cargo en noviembre de 2011 con su primera bajada de los tipos de interés, hasta situarlos en el 0% en marzo de 2016 —donde permanecen a día de hoy—, un mes después de que el euríbor entrara en terreno negativo por primera vez en su historia. Desde entonces, no ha habido ningún cambio en la política monetaria y todo apunta a que Draghi abandonará el cargo sin haber acometido ni una sola subida de tipos.

Por el contrario, la banca ha sufrido en sus cuentas un euríbor históricamente bajo, a pesar de que, tal y como ha quedado más que demostrado, incluyó en buena parte de sus hipotecas las llamadas cláusulas suelo, que impidieron a miles de hipotecados beneficiarse de los bajos tipos de interés hasta que la Justicia, tanto española como europea, determinó que dichas cláusulas eran abusivas y obligó a la banca a devolver todo el dinero cobrado de más.

Entonces, la banca apostó fuertemente por el tipo fijo para poder asegurarse una rentabilidad mínima por hipoteca. Tal ha sido su apuesta que, en apenas dos años, este tipo de productos han pasado de ser residuales en la contratación hipotecaria a representar el 40% sobre el total. No obstante, con una subida de tipos en el horizonte, los expertos dudan de que este porcentaje vaya a crecer en el futuro.

"La apuesta de la banca por las hipotecas a tipo fijo no ha sido voluntaria, sino forzada por la necesidad de mostrar resultados positivos cuando las hipotecas a tipo variable apenas les reportaban ganancias. Sin embargo, la banca sigue interesada en que el riesgo de tipo de interés lo asuma el cliente, lamentablemente, y en cuanto considere que los intereses van a subir, empezarán nuevamente a ofrecer hipotecas a tipo variable más competitivas y encarecerán las hipotecas a tipo fijo, lo que ya se está produciendo de forma lenta pero inexorable. Cuando el euríbor comience a subir, a la banca volverá a resultarle más rentable financiar a tipo variable que a tipo fijo", explicaba recientemente a El Confidencial Pau A. Monserrat, economista y profesor asociado de Economía Financiera en la Universidad de las Islas Baleares (UIB) e impulsor de Enfintech.

Algunas entidades ya han comenzado a mover ficha al respecto por lo que pueda pasar. Algunas, han rebajado los intereses en su oferta hipotecaria variable y mixta hasta en 0,10 puntos porcentuales, mientras que otras han encarecido en 0,10 puntos el interés de la hipoteca fija a 25 y a 30 años con vinculación. 

 

Fuente: El Confidencial