Utilizamos cookies propias y de terceros para hacer funcionar de manera segura nuestra página web y personalizar su contenido. Igualmente, utilizamos cookies para medir y obtener datos de la navegación que realiza y para ajustar la publicidad a sus gustos y preferencias. Pulse el botón "Aceptar todas" para confirmar que ha leído y aceptado la información presentada. Para administrar o deshabilitar estas cookies haga click en "Configuración". Puede obtener más información en nuestra política de cookies.
Modificar cookies
Técnicas y funcionales Siempre activas
Este sitio web utiliza Cookies propias para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.
Analíticas y personalización
Permiten realizar el seguimiento y análisis del comportamiento de los usuarios de este sitio web. La información recogida mediante este tipo de cookies se utiliza en la medición de la actividad de la web para la elaboración de perfiles de navegación de los usuarios con el fin de introducir mejoras en función del análisis de los datos de uso que hacen los usuarios del servicio. Permiten guardar la información de preferencia del usuario para mejorar la calidad de nuestros servicios y para ofrecer una mejor experiencia a través de productos recomendados.
Marketing y publicidad
Estas cookies son utilizadas para almacenar información sobre las preferencias y elecciones personales del usuario a través de la observación continuada de sus hábitos de navegación. Gracias a ellas, podemos conocer los hábitos de navegación en el sitio web y mostrar publicidad relacionada con el perfil de navegación del usuario.

¿Qué condiciones cambian en las hipotecas para segunda vivienda respecto a las de residencia habitual?

Publicado el 16 de Junio de 2017

Las hipotecas para segunda residencia no se diferencian demasiado a los préstamos hipotecarios para vivienda habitual, pero tienen ciertas condiciones especiales

Las hipotecas para segunda residencia no se diferencian demasiado a los préstamos hipotecarios para vivienda habitual, pero tienen ciertas condiciones especiales. De hecho, las entidades comercializan una misma hipoteca para ambos servicios modificando, únicamente, algunas de sus condiciones. 

Las segundas hipotecas tienen menos plazo. Habitualmente, las hipotecas para primera vivienda suelen poder estirarse de media hasta los 30 años, llegando en algunos casos a los 40 años. Sin embargo, la financiación para compra de viviendas destinadas a segunda residencia limita el plazo en unos años. Concretamente el periodo de tiempo para amortizar una hipoteca para segunda vivienda se mueve en una horquilla de entre 20 y 25 años.

Otro de los apartados que difiere en las hipotecas para segunda vivienda es el importe financiado. Las hipotecas habituales conceden como máximo el 80% del valor de tasación o, en algunos casos, el 80% del valor más bajo entre tasación o compraventa.

Sin embargo, los préstamos hipotecarios para segunda vivienda rebajan el importe financiado ligeramente. En concreto, la financiación para este tipo de préstamos oscila entre el 60% y el 75%.

Las exigencias que las entidades demandan para conceder el crédito son un poco más elevadas en este tipo de préstamos hipotecarios. El motivo está relacionado a que son operaciones de mayor riesgo, puesto que ante una dificultad económica, el consumidor dejará de abonar las cuotas de la hipoteca para segunda residencia antes que las de su vivienda habitual. Además, en caso de embargo, el banco tendrá más dificultades para vender el inmueble puesto que suelen ubicarse en entornos vacacionales o núcleos rurales.

En concreto, las condiciones que más se endurecen son los ahorros exigidos y los ingresos. Puesto que los bancos conceden menor financiación, el consumidor debe contar con una cantidad de ahorros más elevada para acceder a la financiación. Si para una vivienda habitual debe reunir aproximadamente el 30% del valor de la vivienda, para una segunda residencia este porcentaje puede elevarse hasta el 50%.

Por último, puesto que las hipotecas de segunda vivienda tienen menos plazo, las cuotas son más elevadas, por lo que las entidades requieren ingresos más altos que para la contratación de un préstamo hipotecario para una residencia habitual.

Fuente: El Mundo

 

  • Barcelona

    93 293 19 07

    Paseo de Gracia 85, 8ª planta

  • Madrid

    91 800 54 66

    Serrano 60, 4ª planta

  • Sant Cugat del Vallès

    93 293 19 07

    Plaza Ausiàs March 1, 4ª planta

  • Valencia

    96 128 59 68

    Calle Mossen Femades 3, bajo dcha. Ed. Lauria

  • Palma de Mallorca

    97 100 32 03

    Calle Unió 9

  • Alicante

    96 564 11 13

  • Málaga

    95 156 38 58

  • Sevilla

    95 525 24 41