Las familias pagan 40.000 millones menos en intereses que en 2008

Publicado el 25 de Abril de 2018

La caída del euríbor y la amortización de hipotecas alivia a los hogares españoles

Los hogares españoles pagaron en 2017 unos 40.000 millones de euros menos en intereses que en 2008. Semejante ahorro se debe a dos factores: por un lado, la política del BCE, que ha hundido en terreno negativo el euríbor. Esto ha provocado que el tipo medio que abonan las familias baje, al contar con hipotecas de tipo variable, desde el 5,97% de 2008 al 2,16% en 2017. Por otro, el recorte de la deuda que hicieron las familias durante la crisis, sobre todo amortizando hipotecas. El ahorro por intereses es tan elevado que la cifra incluso duplica la caída de rentas que llegaron a sufrir los hogares durante la Gran Recesión.

El pago de intereses de las familias españolas volvió a retroceder en 2017. Según las estadísticas del INE, esta partida descendió hasta los 15.383 millones, frente a los 17.117 millones de 2016 y los 54.561 millones que se desembolsaron en 2008, año en el que la deuda de los hogares superó el 80% del PIB con un tipo medio de casi el 6%. Una década más tarde, la deuda se sitúa en el 61% y el tipo en el 2%.

En 2017, el ahorro por intereses de las familias ascendió a 39.178 millones respecto a 2008, casi el 4% del PIB, prácticamente lo mismo que se destina a Educación o más del doble de lo que se gasta en prestaciones de paro. Y lo que es más importante: duplica la caída que sufrieron las rentas de los hogares en la crisis, que fue de 21.694 millones en 2013 respecto a 2008. De no haber sido por este alivio, el daño habría sido mucho mayor. En proporción al PIB, la carga de intereses es la menor desde que arranca la serie en 1996.

A esto hay que descontar lo poco que ganan los españoles por sus ahorros: las familias han pasado de embolsarse 29.063 millones por los intereses de los depósitos a solo 4.247 millones. Pese a que los hogares están perdiendo 24.816 millones en rendimientos del ahorro, la cifra es mucho menor que los 40.000 millones que en su conjunto dejan de pagar. Así, incluso habiendo restado estos importes, las familias españolas son, en términos netos, grandes beneficiarias de los tipos bajos, pues poseen mucha más deuda que ahorro en depósitos. Al contrario que los hogares alemanes, que salen perdiendo.

En definitiva, se trata de un traspaso de rentas desde los hogares con ahorro a los endeudados, de los acreedores a los deudores. El propio BCE ha destacado que los españoles son los que más se han beneficiado de esta política, gracias a que el grueso de su deuda hipotecaria está en tipos variables.

 

Fuente: El País