La hipoteca a tipo fijo anima a la banca y a los clientes

Publicado el 3 de Agosto de 2016

La firma de los préstamos invariables se incrementa ante los bajos intereses y la necesidad de ingresos de las entidades

Las hipotecas a tipos fijos, que antes de que estallara la crisis económica y financiera muy pocos clientes aceptaban contratar, avanzan como la fórmula elegida en prácticamente una de cada dos operaciones nuevas. Según la Asociación Hipotecaria Española (AHE), el 57,3% de las hipotecas se formalizaron con tipos de interés fijos o mixtos (por al menos un año) y el restante 42,7% a tipo variable. Un dato cuanto menos sorprendente, ya que en 2006, antes de la explosión de la burbuja, solo el 2,48% de los créditos nuevos que se firmaban para vivienda eran fijos. El cambio de tendencia comenzó a verse meses antes. De hecho, en abril el 14,8% de las hipotecas constituidas utilizó un tipo de interés fijo, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Así pues, el porcentaje que los préstamos variables representan en las nuevas contrataciones se ha reducido a más de la mitad desde el 93% del auge inmobiliario al 42,7%, según la AHE.

Las hipotecas a tipo fijo han ganado terreno de forma rápida y sostenida. Los últimos datos disponibles de la AHE, los del mes de mayo, corroboran la tendencia: las de tipo fijo supusieron a esa fecha el 31,4% del total de operaciones, cuando un año antes no alcanzaban ni el 5% (4,95%). Se trata de créditos cuyo tipo de interés permanece fijo al menos por 10 años. La banca empezó a apostar por estas hipotecas hace menos de un año, pero ha recrudecido su guerra en estas últimas semanas.

Detrás de este cambio de preferencias se asoma una nueva guerra por la financiación a tasas fijas, gracias a la que las entidades se aseguran unos ingresos estables ante un euribor que encadena cinco meses en negativo: en el mes de junio se situó en el 0,028% y se le espera próximo al 0% durante un par de ejercicios por lo menos. A pesar de la caída en sus márgenes de beneficios, las entidades no pueden perder clientes asi que los diferenciales que sobre el euribor están aplicando para fijar el tipo de interés definitivo de los créditos variables está por debajo del 1% en muchos casos. La diferencia entre la cuota a tipo variable y a tipo fijo se ha estrechado de forma significativa. Es fácil encontrar propuestas a 10 o 15 años, muy extendidas en países anglosajones.

En la actualidad todas o casi todas las entidades proponen proactivamente productos fijos puros o mixtos, y es fácil encontrar préstamos con tasas estables a 15, 20 y 25 años, e incluso superiores. Las hipotecas a tipo fijo "proporcionan mayor estabilidad a las entidades prestatarias y también a los hipotecados en un entorno de bajos tipos de interés como el actual", indican en la AHE.

En diciembre de 2015 ya sorprendía encontrar hipotecas a tipo fijo al 1,8% o 1,9% a plazos de 10 años. Para periodos más largos, entre 15 y 20 años, los tipos se colocaban como mínimo entre el 2,1% y el 2,5%. Diez años son, en general, un plazo demasiado corto para los hipotecados. Las cuotas se encarecen significativamente: 100.000 euros incluso al 1,5% cuestan cerca de 900 euros mensuales. De ahí que lo tal vez más sorprendente de la actual guerra hipotecaria a tipos fijos es que éstos siguen siendo relativamente bajos para periodos más amplios. En este caso, esos mismos 100.000 euros al 2% rebajan ya la letra mensual hasta situarla en torno a los 506 euros.En lo que se refiere a las contrataciones a tipo mixto, también al alza, hay varias opciones.