El sector más afectado por la crisis, comienza a despegar

Publicado el 19 de Junio de 2015

Habrá que esperar al 2016 y 2017 para que la actividad de la construcción pueda recuperar su potencial de crecimiento pero, lo que está claro, es que el sector más deprimido por la crisis, comienza a salir del túnel. Las previsiones del Gobierno, le atribuyen un crecimiento del 1,8% para este año y para el 2016 una mejora del 3%. Esta subida irá acompañada de una notable creación de empleo. Y de hecho, los últimos datos conocidos muestran la nueva etapa que experimenta el sector.

El precio medio del suelo urbano se situó en 149,9 euros por metro cuadrado al cierre del primer trimestre del año, un 5,9% más que un año antes, lo que supone la primera subida interanual que los terrenos contabilizan en el primer trimestre del año desde el 2011. Este repunte en el precio del suelo viene impulsado por el encarecimiento registrado en las grandes ciudades. En los municipios de más de 50.000 habitantes, se disparó un 37,8%, el doble respecto a la media española.

El encarecimiento del suelo no es más que el último dato que se suma a la mejoría del sector. Antes ya se había detectado un incremento en el número de compraventas de terrenos. Y antes aún, la producción de viviendas inició el año con una evidente mejoría, después de haber tocado fondo en el 2014.

Hasta abril del 2015, el número de transacciones de casas subió un 1,9%, con 30.758 transacciones selladas. Un incremento que "refleja la estabilización de las ventas mensuales", según los notarios. Este repunte de las ventas se debe a la vivienda de segunda mano, principalmente en las grandes ciudades debido a que hay muy poca obra nueva.

En la medida en que avanza la nueva producción también lo hacen los materiales. El consumo de cemento, que se ha mantenido a la baja durante años y ha dejado a las empresas del sector a la expensas de su actividad internacional, ha vuelto a crecer después de caídas ininterrumpidas desde la primavera de 2008.

En ese proceso, el empleo es el último elemento en recuperarse. Mejoró ya en el 2014. El sector volvió a contratar después de años de sequía. Se registraron 40.000 empleados más en un sector. Poca cosa, todavía, para compensar las pérdidas de la crisis. A finales del 2007, la actividad contaba con 2.773.100 personas ocupadas y se situó en 1.030.400 al cierre del 2014.